ENTREVISTA REALIZADA A ALEJANDRO PÉREZ GUILLÉN POR MIGUEL ÁNGEL MORENO CORTABARRA

ENTREVISTA REALIZADA A ALEJANDRO PÉREZ GUILLÉN POR MIGUEL ÁNGEL MORENO CORTABARRA

viernes, marzo 06, 2009

Entrevista – Alejandro Pérez Guillén

No todos los días hace uno de periodista, pero hay pocas cosas a las que me dé miedo enfrentarme, así que, por un día, me he disfrazado de periodista para hacer una entrevista al escritor Alejandro Pérez Guillén. Primero quisiera agradecerle el tiempo que me ha dedicado y para mí es un honor el haberle entrevistado. Así que espero que sepáis perdonarme si las preguntas no satisfacen vuestra curiosidad.

MA-¿Recuerdas los versos de tus poemas?

A– No tengo muy buena memoria, así que tan sólo sería capaz de recitar un par de poemas o tres que no sé por qué motivo se han grabado en mi alma. Sin embargo, me siento identificado con la mayoría de mis poemas y cuando doy un recital apenas poso los ojos sobre el papel.

MA-¿Crees que se puede escribir un poema sin ser parte de lo que se dice?

A– Uno puede componer un poema por distintas razones: porque siente la necesidad de sacar a relucir un sentimiento que ahoga su espíritu, porque quiere, a través del juego o por medio de la forma, crear un mundo desconocido o porque quiere adueñarse del papel de un usurpador, de un actor que da salida a unos acontecimientos que nada tienen que ver con él, así que sí puede uno escribir un poema sin ser parte de lo que se dice.

MA-Títulos de las obras que has publicado y una palabra que defina a cada una de ellas.

A– Empecé en el año 1997 con Entrevista con la palabra que podría definirlo con el concepto de IMPERFECCIÓN, en el año 2003 salió a la calle Sueños de hadas sin hada madrina que se acoge al término de CORAZÓN y por último Monedas de papel (2006) que responde al mensaje de MADUREZ. Entre estos libros han aparecido dos cuadernillos: El cadáver dormido de la historia y tardes en fuga que por su brevedad no merecen el cobijo de una palabra.

MA-El poeta ¿nace o se hace?

A– Cuando reflexiono sobre esta pregunta siempre me viene a la memoria una charla con un poeta en la que contaba la misma anécdota: Yo siempre le pido a Dios con todas mis fuerzas que me venga la inspiración y él me contesta que, cuando la envíe, que, por favor, me coja trabajando, de modo que el poeta puede nacer con una sensibilidad apropiada para la lírica, pero la escritura supone una ingente tarea de esfuerzo y dedicación sin la cual no se puede sacar adelante un proyecto y menos el de escribir un libro de poemas.

MA-¿Qué libro tienes en la mesilla de noche?

A– En estos días estoy sumergido en la prosa de Mercedes Abad, una escritora catalana que, al margen de dos novelas escritas, centra casi toda su producción en el mundo del relato y en ese aspecto estoy totalmente de acuerdo con ella, en el sentido de que el relato se adecua mejor que otros géneros al tipo de vida del hombre contemporáneo, atosigado por las prisas y por el escaso espacio de tiempo disponible. Acaba de sacar hace un par de semanas Media docena de robos y un par de mentiras que merece la pena leer.

MA-Leí en una ocasión que hoy en día que somos muchos más sensibles al maltrato de género, la poesía feminista está tomando protagonismo dentro del mundo literario ¿cuál es tu opinión al respecto?

A– Las injusticias calan con mayor profundidad en la lírica, pues supone un caldo de cultivo propicio para el verso, sin embargo, no veo tanto influencia del feminismo en este género, pues creo que los poemas han de defenderse por sí mismo, han de ser un fin en sí mismos y no un puente para otros objetivos.

MA-¿Qué prefiere poeta para el masculino y femenino o dividirlo en dos palabras, poeta y poetisa?

A– La verdad es que me es indiferente, aunque ahora que lo pienso, prefiero poeta para ambos géneros, pues en ningún caso hay indicio de masculino en esa palabra. Tampoco entiendo el excesivo celo que algunos muestran por rebautizar el vocabulario español en aes y oes, pues juez, por ejemplo, no tiene marca de masculino y se podría solventar con el cambio del artículo para indicar los dos sexos. Más que en el cambio de las palabras habría que centrar los esfuerzos en la educación del ser humano.

MA-¿Cuáles son tus fuentes literarias?

A– Son tan amplias mis fuentes literarias que estaría mintiendo si apuntara en estas líneas algunos nombres. Sólo puedo indicar que el hecho de haber estudiado Filología hispánica me da una visión en conjunto de la literatura española, desde la edad media hasta la época contemporánea pasando por los siglos de oro, la ilustración, el romanticismo y el realismo y todo el siglo XX. Con estos apuntes puedes hacerte una idea de los autores que he leído. Quizá mi ignorancia resida en la literatura extranjera donde me siento como un animal perdido que no encuentra salida, que no se siente a gusto.

MA-Hubo la generación del 98, la del 27, ¿y ahora…? ¿Se está perdiendo la poesía?

A– La poesía no se está perdiendo. Lo que ocurre es que vivimos en una sociedad donde prima el egoísmo del ser humano por encima del grupo y de ese modo es muy complicado hablar de generaciones, sino de nombres propios que de vez en cuando desfilan por el panorama nacional y mundial. También es cierto que la lírica no encaja con la mentalidad de hoy en día, de tal manera que quien lee poesía tiene la costumbre de empaparse de este género hasta la náusea, pero la mayoría prefiere otros géneros como la novela que requiere menor esfuerzo por parte del lector.

MA-En tu último libro has cambiado de rumbo escribiendo relato en lugar de poesía ¿hay alguna razón en especial?

A– En un principio no hay una razón de peso para cambiar de género salvo el afán de ampliar el horizonte y abrir los ojos a nuevas perspectivas. La publicación de La otra realidad responde a la invitación de un amigo mío, Francisco Vázquez, responsable de la editorial Aladena, afincada en Málaga, para que le mandara un libro de relatos, pues su irrupción en el mundo editorial no abrazaba en un principio la poesía. Él me conocía y había leído tanto mis libros de poemas como algunos cuentos que le había mandado con el fin de que me diera su opinión. Así lo hice y dentro de unos días se podrá adquirir en las librerías este nuevo alumbramiento.

MA-¿Por qué crees que a la gente joven, por norma general le cuesta leer poesía?

A– Ya lo he dicho hace unos momentos. El motivo es tan sencillo como que la literatura en general supone un esfuerzo por parte del lector que no es necesario al ver la televisión, al jugar a la play… Con ello no quiero decir que esté en contra de todas estas actividades, sino que insisto en que la mentalidad del hombre contemporáneo está hecha para encontrar una utilidad práctica inmediata y eso no ocurre con la poesía. Las metas a largo plazo suelen terminar con el abandono de las mismas por parte del interesado. Además, hay tantas opciones donde elegir y tan poco tiempo para dedicarnos a ellas que nos vemos en la imperiosa necesidad de elegir: en la elección radica nuestra manera de afrontar la realidad.

MA-¿Cuáles son tus proyectos? ¿Quizás una novela?

A– Tengo unos cuantos poemas inéditos que en un futuro conformarán mi nuevo poemario y me gustaría escribir otro libro de relatos, aunque este proyecto está aún muy verde, pues antes me tengo que dedicar a la promoción de La otra realidad que en unos días estará a disposición del público. Además, disfruto realizando actividades de animación a la lectura, tales como contar cuentos, impartir talleres de escritura, tanto a adultos como a niños, presentar a escritores y hacer crítica literaria. En todos estos asuntos ando involucrado con la esperanza de que la gente siga confiando en mí y pueda poco a poco ganar algún que otro lector que a fin de cuentas son los verdaderos protagonistas de este mundo. Alguien como yo debe cuidar los escasos lectores que va ganando, pues se pueden contar con los dedos de las manos y no está la cosa como para perder ni a uno siquiera.

MA– Gracias Alejandro, hasta la próxima.

A– Ha sido un placer.