GARCÍA GIL, JOSÉ MANUEL. VERDADES A MEDIAS

GARCÍA GIL, JOSÉ MANUEL. VERDADES A MEDIAS

HOMO LUPUS HOMINI

                                                                                                        A Mané por sus Verdades a medias.

Mané salpica las páginas del corazón

con la lítote mentirosa de verdades a medias,

bajo el dilema de sobra conocido

de si la botella está medio vacía o medio llena.

 

 Las olas autobiográficas del diluvio universal rompen inspiradas

en el bosque tradicional de Caperucita Roja,

donde duermen clandestinas

en el último rincón de la memoria.

 

El despertador de la mañana cacarea,

mientras el sol se quita su camisón de estrellas.

 

Caperucita Roja hace la cama

antes de tomarse un descafeinado

de palabras para desayunar

que cristalizan el saldo de la vida

donde prima la ley del más fuerte.

 

Su madre vuelca furiosamente

el monedero sobre la mesa sucia,

como lágrimas sobornadas

por la mudanza a una casa desconocida.

Se hospedan en el hotel del supermercado

a cambio de una botellas de licor

y unos discos de música bacalao para la abuela.

 

Preparada para llevar la correspondencia

refugia la mirada indiscreta de la habitación

en un cesto desocupado de ojos,

donde asiduamente madura el latrocinio del tiempo.

 

Caperucita no sabe que los héroes ya no existen,

que las falacias del lobo apenas respiran,

que la historia es irrepetible.

 

Telefonea a su ángel de la guarda

y acude a la cita de la tarde

en la selva depresiva de los sueños.

 

Después de tantos años,

el pecado de las sirenas salpica pavesas de fuego

inmunes al extintor de las noches solitarias.

 

La abuela firma un testamento

de inmortalidad que cumple 66 velas

y corre a la taberna de turno

a dilapidar el sueldo de pensionista.

 

Cupido nos dispara una flecha de esponja y de colchón

que nos lleva al final de la partida

en un lecho de calles deshabitadas,

donde el lobo y Caperucita se entregan

a las caricias de las sábanas.

 

Brindemos con el licor carnoso de la luna

el monótono bacalao de los versos

de un joven poeta

y soplemos al levante del estío:

 

Homo Lupus Homini.