RAMOS TORREJÓN, FRANCISCO. ONIRONÁUTICO

RAMOS TORREJÓN, FRANCISCO. ONIRONÁUTICO

Onironáutico comprende una literatura de evasión donde el autor acude al territorio de los sueños para olvidar la realidad del presente, se refugia entre las palmeras de un libro para huir de sus propios miedos y el temblor de las palmeras disimula sus propios temblores, se oculta en el alma de las palabras para vivir una doble vida, hasta que se da cuenta de que la existencia puede desglosarse en dos reinos: el camino de las obligaciones diarias y el marco onírico de las fantasías. Es en la literatura, pero también en el día a día, donde debemos aprender a conjugar ambos reinos.

Se lanza al mar de la aventura a la espera de que sea el amor quien fecunde el árbol de las ilusiones, pues sin ellas vagar por las calles supone un deambular triste y melancólico, una mirada al espejo sin sonrisas que invaden el aire. Una entrega desinteresada por las letras, un juego de carne y de papel que nos deja exhaustos y el hilo de un amor que se desangra a cada paso como si no pudiera soportar el peso de dos cuerpos, como si la ausencia latiera con tanta fuerza que el silencio se desatara enloquecido. Y una inocencia acorralada en el miedo de la soledad como esa infancia que ya solo puede evocarse a través del recuerdo.

Francisco Ramos Torrejón censura el poder ilimitado del poderoso y contempla con nostalgia el juego inocente de unos niños, como si en esa evocación hallara sus propias raíces. Desfila por el trapecio de la historia, recorre el caudal siniestro del diluvio y se empapa de un ansia por la vida que le hace engañar por momentos a la muerte. Viaja en tren y en autobús. El puente de la existencia no siempre hay que cruzarlo a pie. Se refugia en el amor como antídoto capaz de ganarle un pulso al destino y busca en las cartas la correspondencia exacta entre su biografía y su literatura.