ILLÁN VIVAS, FRANCISCO JAVIER. LA ISLA Y OTROS RELATOS

ILLÁN VIVAS, FRANCISCO JAVIER. LA ISLA Y OTROS RELATOS

LA ISLA Y OTROS RELATOS, FRANCISCO JAVIER ILLÁN VIVAS

Es evidente que un escritor se enriquece con su propia experiencia, con la mochila a cuestas de sus lecturas y con una especial sensibilidad que lo conduce a plasmar en el papel todo el bagaje que la vida le pone en sus espaldas. Francisco Javier Illán Vivas es capaz de cambiar de registro con una facilidad pasmosa, pues se adentra en el mundo del verso sin que la prosa le reste lirismo a sus palabras y se sumerge de lleno en la prosa sin que se aprecie la alargada sombra del poeta. La isla y otros relatos es un manojo de cuentos de terror que se introducen en nuestras entrañas con la sobriedad de quien combate a sus fantasmas bajo la luz difusa de la soledad. Unos seres que pueblan las tinieblas de la noche y nos acechan al menor descuido o forman parte de una imaginación tan rica que los viste con el atuendo de la realidad. Unos personajes solitarios que deambulan ante nuestros ojos bajo las cicatrices del horror, bajo la sonrisa burlona del misterio.

Para el autor la locura es el espejo donde se miran los cuerdos y la cordura es una forma cruel y dolorosa de negar la existencia de otros mundos, de modo que la ubicación de una isla desconocida y unos monstruos extraños, cargados de todos los males de la Tierra, no sólo contribuyen a crear una historia de ciencia ficción, sino que supone una manera de romper las reglas, de cuestionar los esquemas establecidos que, por el simple hecho de ser asumidos con naturalidad, escapan a un juicio crítico y necesario. Es una forma de ser, es una forma de mirar, es una forma de sacudir el universo para que no nos creamos a pies juntillas toda esa información manipulada que nos invade incesantemente.

El terror no suele ser un arma que disparan los enemigos, sino una especie de suicidio en el que la conciencia juega a la ruleta rusa con nosotros. El olvido es una hoguera que a veces nos hace la vida mucho más sencilla y otras nos pone zancadillas a cada paso en el camino. Los libros desempeñan la misma función: algunos nos seducen desde la primera página sin que deseemos abandonarlos y otros nos queman el alma sin que nos aporte nada, se queman en nuestras manos sin que podamos salvar ni la ceniza. En La isla y otros relatos parece cumplirse la máxima de que el miedo nos impide pensar y el pensamiento muchas veces nos produce vértigo, un terror indescriptible que tratamos de ocultar entre las palabras, aunque, cuando llega la noche, sólo vemos sombras que arrinconan la luz de la esperanza y esperanzas que descansan en el placer de la lectura, en el ánimo dormido de un libro que ansía la voz de un lector para desperezarse, para darnos a entender que la vida es mucho más que la literatura y la literatura, una prolongación de una existencia más plena.