Algarabía

Algarabía

Las frases hechas o las expresiones de ese tipo están en nuestra lengua para llevarles la contraria, para que nos demos cuenta que detrás del disfraz de cualquier verdad se oculta la mentira. Esta afirmación se comprueba en el hecho atribuido a los jóvenes de hoy en día que parecen no comprometerse con nada, ni con nadie, salvo con ellos mismos. Es tan incierto como la idea de que todos los adultos llevan el compromiso por bandera. En Cantarranas, una pequeña población perteneciente a Vejer de la Frontera, un grupo de jóvenes ha decidido coger la sartén por el mango y por el mando. Han montado una asociación con el nombre de Algarabía que encierra un sentido más que humano en la acepción de lengua y escritura ininteligible, pues de este modo se sienten quienes no son aceptados por los demás por la sencilla razón de que forman parte de una nueva generación a la que se les han cambiado las preguntas y por eso buscan un nuevo horizonte a sus vidas. Se enfrentan a la realidad con las armas del momento. Esta asociación en ningún caso se enreda en la confusión ni en el grito, ni en una manera de hablar atropelladamente como algunos pretenden endilgar a los jóvenes. Saben que la palabra algarabía presenta estos significados, pero han aprendido a usarla en su justa medida.

Pienso también que no ignoran el origen de la palabra: lengua árabe, puesto que van a llevar a cabo este sábado 23 de abril la determinación de organizar en Vejer un encuentro en torno a la inmigración que gira alrededor de dos continentes principales: América y África. No es casualidad que este evento tenga lugar el día internacional del libro, ya que aborda en profundidad el papel de la vida, el diario íntimo de esas personas que se ven obligadas por la necesidad a abandonar su país y sus raíces con la esperanza de que el mundo les abra sus brazos, aunque, en más ocasiones de las esperadas, son recibidas con el puño cerrado de la intolerancia y del racismo. En su cartel anunciador sobresalen los términos (Palabras, imágenes y música sobre la inmigración). Palabras porque debemos escribir una nueva página en la historia del hombre que pierde la memoria en cuanto su bolsillo recibe unos euros de más. Las imágenes estamos hartos de verlas por la televisión, de cadáveres arrastrados por la marea sin ningún tipo de consideración, de indiferencia ante aquellos que han hecho la travesía de su existencia para encontrarse con la triste agonía de un pueblo vecino que le da la espalda como si fuésemos mejores. La música amansa a las fieras y procura adentrarse en el corazón de aquellos humanos que nos reciben con la frialdad del hielo. Con estos elementos: palabras, imágenes y música componemos la banda sonora de la vida, el libro definitivo del ser humano que definitivamente deja acostado al animal que lleva dentro para sacar a relucir el alma que se nos presupone. El sábado 23 de abril, a las 19.00 horas, en la Casa de la Juventud de Vejer de la Frontera, la asociación Algarabía abre fronteras con el único fin de crear conciencias capaces de pensar por sí mismas y darse cuenta de que existen otros continentes al margen de Europa. Sin medios, pero con la fuerza natural del corazón, han reunido a un elenco de personalidades implicadas en el mundo de la inmigración como el periodista, escritor y amigo Juan José Téllez Rubio, la profesora de la Universidad de Cádiz de historia de América María Dolores Pérez Murillo, el sacerdote más comprometido con el ser humano que conozco Francisco Herrera Lozano y el cantautor Fernando Lobo. A veces el dinero no lo es todo y los jóvenes tienen otras preocupaciones en la vida que la botellona. Los eventos escritos con el corazón siempre tienen recompensa. Allá el que no quiera verla.