21. El complejo del cangrejo

21. El complejo del cangrejo

MEMORIA DE PAPEL

La expresión «cualquier tiempo pasado fue mejor» estaría en boca de la lengua latina que contempla con estupor cómo se le va relegando cada vez más a un segundo plano. Habría que remontarse a la historia del país para que los españoles comprendan una vez por todas las raíces que soportan el peso callado de nuestra lengua. Cortando el cordón umbilical del español, conseguimos vivir en el aire bajo una atmósfera cargada de individuos que creen saber español, al mismo tiempo que reniegan de sus raíces. Posiblemente desconocen que las lenguas romances son hijas del latín, que el castellano, el gallego, el catalán, el portugués,… sólo existen gracias a la existencia de una lengua madre que le ofreció cobijo hasta que la madurez las convirtió en seres independientes. Por estas razones no logro entender los motivos por los cuales el nuevo sistema educativo le da una patada al latín. Los responsables de la educación en España liquidan de golpe y porrazo la obligatoriedad de una asignatura que debería al menos ser conocida superficialmente por esos latinos del siglo XXI. Si pensamos detenidamente, no pueden sorprendernos esas banalidades, cuando hoy en día han hecho una ensalada mixta en los institutos con dos únicos ingredientes. La lengua española no tiene entidad suficiente como para ser una materia por sí sola y la vemos de la mano con una señora llamada Literatura española.

El latín deambula en calidad de optativa, como un hallazgo arqueológico expuesto a la vista de los estudiantes. No digo que haya que suprimir ninguna de las asignaturas que campan a sus anchas con la vitola de modernas, sino que lanzo una palabra a favor de que el latín, la lengua y la literatura española pasen a ser la base de nuestros estudios, arropados por otras materias. Deberíamos abandonar la chaqueta raída del complejo del cangrejo, de ir siempre marcha atrás y contracorriente. Traduciendo a los escritores latinos aprendemos nuestra lengua. Hay lenguas muertas más vivas que las vivas.