24. Lo tenemos crudo

24. Lo tenemos crudo

MEMORIA DE PAPEL

En un mundo en el que los sueldos se meten en el congelador de los despachos, la vida parece una experta alpinista que no deja de escalar peldaños, que sube como la espuma en el mar de la nada. En este mundo de intereses abiertos en donde nadie tiende a hacer nada por amor al arte, sino cuando tiene a la vista las orejas del lobo y conoce a fondo el trayecto del negocio a su casa. En una situación en la que no se les puede pedir a los hombres dos acciones simultáneas, es decir, cada día que pasa es más complicado toparse con personas que sepan caminar y mascar chicles a la vez. En este rompecabezas en el que nos movemos, saltan chispas siempre en contra de los más necesitados. La gasolina alcanza unos precios increíbles, hinchada de impuestos que afectan de manera alarmante a los más pobres. Desayunamos con el miedo en el cuerpo al que le ofrecemos media tostada para que nos deje en paz. Mal asunto si anuncian a bombo y platillo que van a bajar el precio de los carburantes, porque de inmediato cruzamos el umbral del proceso inverso. Éste es el primer paso para que los bolsillos de los consumidores sufran el síntoma de la aracnofobia. Los bolsillos se convierten en el mejor domicilio de las arañas. Enfermo me pongo cuando tratan de comparar este conflicto con el ocurrido en otros países más desarrollados, como si nuestras ganancias estuvieran a su altura.

Me duelen los oídos cuando nos aconsejan que hagamos el menor uso del oro negro. ¿Es que ellos se desplazan en bicicleta o en patinete? ¿Predican con el ejemplo o todo el esfuerzo corre por nuestra cuenta?

También nos vienen con el cuento de que no se pueden bajar los impuestos porque el mensaje de avivar el consumo sería un error. Como si nosotros fuésemos a comprar más gasolina porque fuese más barata. Simplemente nos gastaríamos menos dinero. Podrían hacernos la vida un poco más agradable o buscar una alternativa válida para que los carburantes no fuesen imprescindibles. En este asunto del petróleo lo tenemos crudo.