Resaca

Resaca

La independencia de Benalup-Casas Viejas es un hito histórico de este joven pueblo que se abre al mundo a través de una fiesta popular que puede dejar diversos significados: por un lado, la juventud recibe el reclamo de la masificación como una forma de contacto social, de divertimento y de esparcimiento acordes a las apetencias del cuerpo, y de otro, se gana en publicidad. Hoy en día no existe mejor modo de darse a conocer que atraer a la gente de afuera por medio de una celebración donde las posibilidades de que Cupido nos hiera es mucho mayor, aunque a veces surge el desengaño como consecuencia de la expansión. Unos ganan y otros pierden, pero lo nuestro es participar como responsables de una gesta que no debe quedar en el olvido, que debe ser cantada para que trascienda más allá de lo lúdico y de lo festivo. Es cierto que los tiempos del Cid ya han pasado, mas aún hay necesidad de contar lo que se está viviendo para que el recuerdo se avive como una llama que nunca ha de extinguirse. Los verdaderos fuegos no temen al agua y las conciencias auténticas no dudan en quemarse cuando la ocasión lo requiere.

Hay que recordar que el futuro está en aquellos que no saben leer todavía, en esos niños que serán los encargados de darle contenido al mañana, a un pueblo que por ley de vida se ve abocado a entregarse a sus manos. Por ese motivo debemos quitarnos lo más rápido posible los síntomas de la resaca y, como su palabra indica, volver a sacar las raíces de nuestra historia, emprender el camino que nos garantice un porvenir aceptable. El diccionario de la Real Academia Española define el término Resaca en su primera acepción como “movimiento en retroceso de las olas después que han llegado a la orilla”. Aprendamos a remover el pasado para encontrarnos con nosotros mismos, para que los cimientos del ayer sean sólidos en el presente, para que el puente de la existencia nos tienda una generosa salida que se lleve los errores arrastrados por la corriente de las ondas y regresen de nuevo con las virtudes, una vez limpia la tierra. La marea nada tiene que ver con estar mareado.