GARCÍA-MÁIQUEZ, ENRIQUE. CON EL TIEMPO

GARCÍA-MÁIQUEZ, ENRIQUE. CON EL TIEMPO

CON EL TIEMPO, ENRIQUE GARCÍA-MÁIQUEZ. SEVILLA: RENACIMIENTO, 2010

Enrique García-Máiquez sigue un esquema muy parecido en sus libros, desde el primero hasta el último. El sentimiento religioso se deja notar como una fina niebla que no nos impide ver el camino, los juegos de palabras y los neologismos reparten sus cartas en una cita ineludible y la atmósfera de optimismo que embarga todo el cuadro no desaparece del todo, a pesar de que el tiempo intenta ya clavarle las uñas. El humor corre libre entre los dientes del poema para demostrar que no es necesario ponerse serio para escribir poesía. Muerde la vida con dientes de leche que en su pérdida o caída simbolizan el tiempo. Nos enseña todas sus caries, todas sus imperfecciones y se ríe de sí mismo. La sonrisa es la luz que se abre paso entre las sombras.

El poeta confiesa no dejar ningún secreto en el tintero, aunque ese esfuerzo por mostrar sus debilidades, le hace fuerte y humano, tanto que al final se define por aquello que no ha sabido contar, por aquello que no ha podido salir hacia el papel. Todo ser humano conserva una lata de recuerdos al vacío. Con el tiempo gana en sencillez. El poeta es capaz de desmenuzar sus entrañas y filtrarlas entre las palabras con la apariencia de que cualquiera podría hacerlo sin esfuerzo. Nada más lejos de la realidad. Esa naturalidad que estremece al poema hace estremecer al lector. De nuevo es el amor el único antídoto capaz de hacerle frente al demonio del tiempo. Esta vez la sombra de Leonor va adquiriendo cuerpo y se deja notar en los versos, en ese ambiente plácido que envuelve la atmósfera del poema, que atrae al lector y le hace sentir en su propia casa. Le enseña sus verdades y es la luz del lector quien enciende las palabras. Acomoda al tiempo en un sofá con la calma de quien se sabe en paz con su conciencia y deja que el visitante pose sus ojos en las sábanas inquietas del libro con la esperanza de que permanezca para siempre entre sus versos.